LA JORNADA DE SANTO DOMINGO

SI PADECES DE TIROIDES, ESTE ARTICULO ES PARA TI

Salud 17 de mayo de 2022 Margarita Victorino Margarita Victorino
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La glándula de la tiroides necesita yodo para producir las hormonas y como no es capaz de producirlo, éste debe provenir de la dieta. Los minerales son componentes inorgánicos, es decir, aquellos que se encuentran en la naturaleza sin formar parte de los seres vivos.

Juegan un papel importante en la formación de tejidos, síntesis de hormonas y en la mayoría de las reacciones químicas.

Aquí le presentamos una tabla con alimentos ricos en yodo, el contenido se expresa en microgramos por cada 100 gr. de porción comestible del producto.

El yodo es un mineral esencial para asegurar el correcto funcionamiento de la glándula tiroidea, responsable de gran parte de las funciones del metabolismo y por tanto de nuestro desarrollo adecuado.

Por suerte, hay muchos alimentos ricos en yodo y fáciles de preparar. Te hablamos de ellos y de cómo incorporarlos a tu dieta.

Bacalao fresco

De todos los pescados, el bacalao destaca por ser uno de los alimentos con mayor contenido en yodo: 170 mcg por cada 100 g.

La temporada de pesca va desde finales de otoño hasta la primavera, aunque se puede disponer de bacalao durante el resto del año: salado, desecado, ahumado o congelado.

Como pescado blanco, tiene un bajo contenido graso. Almacena sus reservas de grasa preferentemente en el hígado, que se emplea para la obtención del apreciado aceite de pescado.

Además, su carne es rica en vitaminas B1, B2, B6 y B9, que permiten el aprovechamiento de los nutrientes energéticos (hidratos de carbono, grasas y proteínas e intervienen en procesos de gran importancia en el organismo como la formación de glóbulos rojos y el funcionamiento del sistema nervioso.

También posee vitaminas D, A y Omega 3 (que previene enfermedades cardiovasculares) y minerales como potasio y fósforo, importantes para los huesos y los músculos.

¿Cómo tomarlo? Hay muchas formas de preparar el bacalao fresco, aunque son deliciosos los guisos de este pescado en salsa de tomate con berenjena y albahaca, o con puerro y zanahoria.

Pero las posibilidades son infinitas: desde una brandada de bacalao para untar; un timbal de brandada de bacalao confitado con pimientos del piquillo o alguna ensalada para el verano.

Y si te parecen pocas opciones, aquí tienes nueve más para días especiales.

Ingredientes
Para 2 personas

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·         Bacalao en lomos limpio4

·         Berenjena grande o 2 pequeñas1

·         Cebolleta1

·         Dientes de ajo1

·         Tomates en conserva al natural o triturados500 g

·         Orégano

·         Albahaca fresca

·         Caldo de verduras o agua, cantidad necesaria

·         Zumo de limón

·         Sal

·         Aceite de oliva virgen extra

Cómo hacer bacalao en salsa de tomate, berenjena y albahaca
Dificultad: Media

·         Tiempo total55 m

·         Elaboración10 m

·         Cocción45 m

Si usamos bacalao congelado, descongelar la noche antes en la parte menos fría de la nevera, sobre una rejilla encima de una fuente. Secar muy bien con papel de cocina y aderezar con un poco de pimienta negra y zumo de limón. Reservar. Lavar y cortar la berenjena en cubos. Picar la cebolleta y el diente de ajo. Lavar y secar muy bien la albahaca fresca.

Puesto que la berenjena chupa bastante aceite, yo prefiero cocinarla parcialmente primero en el microondas. Colocar en un recipiente adecuado, salpimentar ligeramente, regar con limón y cocinar a máxima potencia durante 5 minutos, o hacer al vapor según el modelo de microondas.

Mientras tanto pochar la cebolleta con el diente de ajo en una cazuela con un poco de aceite y sal, a fuego suave. Cuando estén tiernos, agregar la berenjena con el orégano y dar unas vueltas para que se dore.

Verter el tomate y dar unos golpes de pimienta negra. Si usamos ejemplares enteros en conserva, reservar el agua para ajustar la cantidad de líquido de la salsa. Podríamos usar también tomates al natural, pelados, ajustando el tiempo de cocción.

Cocinar a fuego medio durante 10 minutos, echar el vinagre y el vino y dejar que evapore el alcohol. Dejar cocer unos 10 minutos más a fuego bajo y triturar hasta tener una salsa espesa, dejando tropezones si no nos molestan. Probar el punto de sal.

Corregir el nivel de líquido -espesará al enfriarse- y añadir unas hojas de albahaca picadas. Incorporar también el bacalao, dejando que se empape bien con la salsa. Podemos agregarlo cortado en tacos o las piezas enteras, preferiblemente limpios de piel y espinas. Tapar y cocinar unos pocos minutos hasta que el pescado esté en su punto. Servir con más albahaca fresca.

Sal yodada

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Aunque no es propiamente un alimento, sí que es el condimento más rico en yodo: 1900 microgramos por cada 100 gramos.

A pesar de ser tan elevado, lo cierto es que su consumo es bastante reducido, aunque su sabor es el mismo que la sal común y es más beneficiosa para nuestra salud, ya que previene los problemas derivados de la falta de yodo.

¿Cómo tomarla? Basta con cambiar el uso de sal de mesa común por sal yodada y utilizarla para condimentar cualquier plato... con moderación.

Arándanos

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Esta fruta del bosque rica en antioxidantes es también una fuente inagotable de yodo. Con solo 11 gramos de arándanos podemos ingerir 400 microgramos de yodo.

Además, está súper fruta tiene un bajo valor calórico por su escaso aporte de hidratos de carbono. Es especialmente rica en vitamina C, fuente de fibra, mejora el tránsito intestinal, y contiene potasio, hierro y calcio.

Pero lo que realmente caracteriza los arándanos es su abundancia de pigmentos naturales de acción antioxidante.

Y los rojos son un gran aliado durante el embarazo ya que ayudan a combatir las infecciones de orina recurrentes, según la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), al potenciar la capacidad diurética del organismo.

¿Cómo tomarlos? Aunque son muy frecuentes en recetas dulces, como muffins o smoothies, lo cierto es que casa también con carnes y pescados. Aquí van nuestras propuestas: un guiso de pollo de corral a la sidra con arándanos y manzana y Calabaza asada con brócoli crujiente, arándanos y almendras, una receta vegana muy sabrosa.

Atún

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Es uno de los pescados azules más comunes de nuestra cocina y también con un importante aporte de yodo: 50 mcg por cada 100 g. Por detrás se encuentran la sardina y la merluza, con niveles algo menores: unos 30 mcg por 100 g.

Su carne posee un 12% de grasa, lo que lo convierte en un pescado graso, pero se trata de una grasa rica en ácidos grasos omega-3, que ayuda a disminuir los niveles de colesterol y de triglicéridos en sangre.

¿Cómo tomarlo? Si quieres comer un rico atún de un modo diferente te proponemos que te animes con este sencillo Tataki de atún con rabanitos, un atún glaseado al miso con ensalada de habas tiernas o un este atún encebollado al pimentón.

Pollo

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Dentro de las carnes, el pollo es uno de los alimentos que destacan por su contenido en yodo: 7 mcg por cada 100g. Sobre todo, teniendo en cuenta que las mayores fuentes de este mineral están en pescados y mariscos.

¿Cómo tomarlo? Puede prepararse de todas las maneras imaginables: al horno, guisado, a la plancha, marinado, frito... y es alimentos comunes en las recetas de todo el mundo.

Pero, además, preparar platos novedosos con esta carne es posible. Sin ir más lejos, anímate a probar un salteado de pollo oriental con verduras, Pollo marinado con leche de coco o un lujoso pollo al horno glaseado con mandarina, vermut y miel.

Camarones y gambas

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Ricos en proteínas y vitaminas, los mariscos son también una gran fuente para obtener el yodo que tanto necesitamos para nuestro organismo.

Uno de los mejores en este sentido es la gamba o el camarón (de tamaño más pequeño), capaz de aportar 35 microgramos, cerca de un cuarto de la cantidad diaria recomendada (CDR), en menos de 100 gramos.

Pero, además, ofrece muy bajo contenido en hidratos y contiene un 80% de agua, razón por la cual aporta pocas calorías, aunque sacia, gracias a su riqueza en proteínas y nutrientes, como potasio, calcio, hierro, magnesio y Omega 3.

¿Cómo tomarlos? Tú eliges la opción que más os guste: desde el típico coctel de gambas, imprescindible en las celebraciones de Navidad, hasta los pimientos rellenos de gambas o las albóndigas de merluza y gambas en salsa verde.

Fresas

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Una buena ración de esta deliciosa fruta, te puede brindar hasta un 10% de la dosis de yodo diaria (13 microgramos).

Pero esta fruta tan apetitosa a la vista y al gusto, resulta también una excelente fuente de vitaminas C, K y ácido fólico. Concretamente 200 g cubren más del 200% de las necesidades diarias de vitamina C, una tercera parte de la vitamina K y la sexta parte del ácido fólico, con solo 66 calorías.

Pero da mucho más: en 200 g de fresas hay un 17% de hierro y un 9% de magnesio. También aporta potasio, calcio, fósforo, manganeso, cobre y silicio, por lo que es un alimento muy recomendado en el embarazo y para evitar déficits nutricionales.

¿Cómo tomarlas? Si crees que solo pueden tomarse como fruta, estás muy equivocada. Te dejamos 39 ideas para tomar fresas como aperitivo. También se puede consumir en mousse con queso fresco o en tarta (hasta 21 posibilidades).

Quesos

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Son excelentes fuentes de yodo. De hecho, en solo 28 gramos de queso cheddar estás consumiendo alrededor de diez a quince microgramos de este mineral.

También es muy apreciada su riqueza en calcio. Aunque la cantidad exacta puede variar entre un tipo y otro, 100 gramos de queso contiene una media de 800 mg de calcio, imprescindible toda nuestra vida, y sobre todo en el embarazo y la lactancia.

Si estás embarazada recuerda que debes evitar aquellos quesos enmohecidos como el roquefort o cabrales, y los quesos fermentados como el feta o el cambembert (aunque sean de leche pasteurizada), por el riesgo a contraer listeriosis.

¿Cómo tomarlo? De mil maneras posibles, aunque están buenísimos sin ninguna preparación. Entre sus opciones, recetas dulces como estos pastelitos (aunque sin azúcar, para que sean más saludables) o salados, como esta coca de harina de garbanzos con tomate y queso de cabra.

Brócoli

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Entre las verduras y hortalizas con mayor aporte de yodo, destaca esta crucífera: 15 mcg por cada 100 g.

Pero esta hortaliza contiene otras muchas valiosas propiedades para el organismo entre las que destaca su riqueza en proteínas vegetales y fibra, que permite saciarnos con buenos nutrientes.

Además de calcio (y yodo) ofrece vitamina C y potasio al organismo de la embarazada, que por supuesto se necesitan para que todo nuestro cuerpo funcione adecuadamente.

¿Cómo tomarlo? Es muy versátil a la hora de prepararlo. Aquí te dejamos algunas recetas que pueden servirte de inspiración a la hora de cocinar brócoli: tortilla, albóndigas con garbanzos y arroz o un quiche con queso de cabra y mostaza.

Avena

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La avena es un súper cereal con múltiples beneficios para la salud de toda la familia.

Además, posee grasas cardiosaludables, proteínas vegetales y contiene potasio, magnesio, calcio y vitaminas del complejo B. Debido a su gran cantidad de fibra soluble, ayuda a regular el tránsito intestinal.

Y por supuesto, está en nuestra lista por su contenido en yodo: 5,9 µg por cada 100 gramos.

¿Cómo tomarla? La avena puede ser incluida en múltiples recetas, así que compartimos contigo 27 ideas de recetas saludables para que puedas disfrutarla.

Huevos

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100 gramos de huevo entero (con yema y clara) aporta 9,8 µg de yodo, nuestro preciado mineral tan importante en el embarazo y la lactancia.

Pero este alimento incluye otros nutrientes importantes, desmentida la idea hace tiempo de que su consumo elevaba el colesterol y que había que limitar su consumo.

Es más, hay varias razones para incluirlo más a menudo en tu día a día: incluye proteínas de gran calidad, disminuye el colesterol malo, ayuda en las dietas de adelgazamiento (cada uno solo contiene 75 kilocalorías) y es apto para diabéticos (no incluye carbohidratos).

Solo una precaución: el consumo de huevo crudo es una de las principales fuentes de contagio de la salmonela, una bacteria que puede poner en grave riesgo la vida, especialmente si hablamos de bebés o niños muy pequeños.

Así que el huevo crudo (en mayonesas, salsas, merengues) o el huevo poco hecho (por ejemplo, el huevo pasado por agua o las tortillas poco cuajadas), no es seguro en la dieta de los niños y, por supuesto, mejor evitarlos también durante el embarazo.

¿Cómo tomarlo? Cocido, gratinado, relleno, roto o escalfado, es ingrediente principal de tortillas y revueltos e imprescindible en los rebozados. Pero con él también se pueden preparar hasta 101 recetas diferentes y todas riquísimas.

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