Expertos explican cuántas horas de sueño necesita el cuerpo según cada etapa de la vida
Aunque cualquier descanso debe ser prolongado y reparador, no todas las personas necesitan dormir la misma cantidad de tiempo. La edad, el estado de salud, la actividad física y los hábitos cotidianos influyen en la horas que requiere cada individuo.
Dormir bien permite que el organismo recupere energía, regule funciones hormonales, fortalezca el sistema inmunológico y consolide los recuerdos. No solo se trata de descansar, sino de brindarle a tu cuerpo la oportunidad de activar múltiples funciones vitales, así que tómatelo en serio.
De hecho, los especialistas en medicina del sueño coinciden en que dormir lo suficiente es una parte fundamental de una vida saludable. La Fundación Nacional del Sueño y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) ofrecen recomendaciones que permiten identificar cuánto descanso necesita una persona según su etapa de vida.
Por ejemplo, durante la infancia, el descanso favorece el desarrollo cerebral y físico. En la adolescencia, contribuye a los procesos de maduración, mientras que en la adultez ayuda a mantener la concentración, el equilibrio emocional y el funcionamiento metabólico.
¿Cuántas horas debes dormir según tu edad?
Las necesidades de descanso disminuyen progresivamente durante el crecimiento. Los bebés requieren muchas más horas que los adultos porque atraviesan etapas de rápido desarrollo, mientras que las personas mayores suelen necesitar menos tiempo de sueño que los niños, aunque siguen necesitando un descanso suficiente.
Estas son las recomendaciones generales de la National Sleep Foundation:
- Recién nacidos (0 a 3 meses): 14 a 17 horas al día
- Bebés y lactantes (4 a 11 meses): 12 a 15 horas al día
- Niños pequeños (1 a 2 años): 11 a 14 horas al día
- Preescolares (3 a 5 años): 10 a 13 horas por cada 24 horas (incluidas las siestas)
- Niños en edad escolar (6 a 13 años): 9 a 11 horas por noche
- Adolescentes (14 a 17 años): 8 a 10 horas por noche
- Jóvenes adultos y adultos (18 a 64 años): 7 a 9 horas por noche
- Adultos mayores (65 años en adelante): 7 a 8 horas por noche
Los rangos también deben interpretarse como una orientación. Algunas personas necesitan dormir un poco más o menos, pero mantener un horario regular y despertarse con sensación de recuperación son señales útiles para evaluar si el descanso está siendo suficiente.
Ojo a esto: dormir muchas horas no siempre significa descansar mejor
La cantidad de horas es importante, pero no es el único indicador de un descanso saludable. Una persona puede permanecer ocho horas en la cama y levantarse cansada si experimenta interrupciones frecuentes, dificultades para alcanzar un sueño profundo o algún trastorno que afecte su descanso.
Los CDC identifican varias señales de mala calidad del sueño: tardar demasiado en quedarse dormido, despertarse repetidamente durante la noche y sentir cansancio o somnolencia incluso después de haber dormido suficiente tiempo.
Entre los problemas que pueden interferir con el descanso están el insomnio, la apnea del sueño y el síndrome de piernas inquietas. La apnea, por ejemplo, puede provocar pausas en la respiración durante la noche, ronquidos fuertes y despertares que la persona no siempre recuerda.
Asimismo, el Instituto Nacional sobre el Envejecimiento (NIA) advierte que los cambios relacionados con la edad, algunos medicamentos y determinadas enfermedades pueden afectar el sueño de los adultos mayores. En este sentido, no conviene atribuir automáticamente el cansancio o los despertares nocturnos al envejecimiento.