
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que los recientes terremotos registrados en Venezuela han elevado de forma significativa el riesgo de brotes de enfermedades infecciosas, debido al colapso parcial de la infraestructura sanitaria, la interrupción del suministro de agua potable y el desplazamiento de miles de personas.
El portavoz de la OMS, Christian Lindmeier, explicó que la presión sobre los hospitales ha aumentado de manera crítica, con centros de salud sobrecargados, retrasos en cirugías y dificultades para mantener condiciones adecuadas de bioseguridad, lo que incrementa la vulnerabilidad ante enfermedades transmisibles.

Foco de alerta
Uno de los principales focos de alerta está en las enfermedades asociadas al consumo de agua contaminada, como diarreas agudas e infecciones gastrointestinales, especialmente en poblaciones en refugios temporales, donde el acceso a agua segura es limitado.
Asimismo, la OMS mantiene vigilancia sobre enfermedades transmitidas por mosquitos, como dengue, zika y chikunguña, debido a la acumulación de agua estancada tras el desastre, lo que favorece la proliferación del vector Aedes aegypti.
Preocupación
También preocupa el aumento de infecciones respiratorias agudas en albergues por el hacinamiento, así como la posible reaparición de enfermedades prevenibles por vacunación como sarampión, difteria y tos ferina en zonas con coberturas sanitarias debilitadas.
La organización, junto a la OPS, coordina acciones con autoridades venezolanas para reforzar la vigilancia epidemiológica, restablecer servicios de salud, garantizar acceso a agua potable y fortalecer campañas de vacunación en las áreas afectadas.









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