
Dos años del segundo gobierno de Luis Abinader: avances, resultados y los desafíos que marcarán la segunda mitad del mandato
16/08/2026
Prensa TNISANTO DOMINGO.– Al cumplirse este 16 de agosto dos años del segundo período de gobierno del presidente Luis Abinader, la República Dominicana entra en la segunda mitad de una administración que ha colocado entre sus principales ejes la estabilidad económica, el desarrollo de infraestructura, la seguridad ciudadana, la expansión de los programas sociales y la atracción de inversiones.
El balance de estos primeros dos años combina avances que el Gobierno presenta como resultados concretos con desafíos que continúan formando parte de las principales preocupaciones de la población.

Economía y empleo
Uno de los pilares de la administración ha sido preservar la estabilidad macroeconómica y mantener el crecimiento de la economía. El Banco Central ha destacado la resiliencia de la economía dominicana y la capacidad del país para atraer inversión extranjera, mientras que el Gobierno señala como resultados el aumento del empleo y la reducción de la pobreza.
Durante 2025, el promedio de personas ocupadas alcanzó los 5.1 millones, con un incremento interanual de 133,915 trabajadores, según datos de la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo citados por el Ministerio de Trabajo. Además, en febrero de 2026 entró en vigencia un aumento de 8 % del salario mínimo.
Sin embargo, para los próximos dos años el reto será que ese crecimiento se traduzca cada vez más en mayor poder adquisitivo para las familias, empleos formales y mejores salarios, especialmente frente al costo de los alimentos, la vivienda, el transporte y los servicios básicos.
Turismo: uno de los grandes motores
El turismo continúa siendo una de las principales cartas económicas del Gobierno. La República Dominicana cerró 2025 con un récord de 11,676,901 visitantes, mientras que en el primer semestre de 2026 recibió más de 6.6 millones, un crecimiento de 7.7 % respecto al mismo período de 2025.
El desafío ahora no es únicamente seguir rompiendo récords de visitantes, sino conseguir que una mayor parte de los beneficios del turismo llegue a las comunidades, genere empleos de calidad y fortalezca otros sectores productivos.
Obras públicas y movilidad
En estos dos años el Gobierno ha mantenido un amplio programa de construcción y rehabilitación de carreteras, hospitales, escuelas, viviendas y proyectos de movilidad.
Entre las obras recientes se encuentran proyectos dirigidos a descongestionar el tránsito, como el nuevo túnel de la Plaza de la Bandera, además de inversiones en Ciudad Juan Bosch y nuevas infraestructuras educativas.
Pero el tránsito continúa siendo uno de los grandes dolores de cabeza de los dominicanos, especialmente en el Gran Santo Domingo y Santiago. Para la segunda mitad del mandato, la ciudadanía espera soluciones más efectivas al congestionamiento vehicular, el transporte público, el deterioro de las calles y el crecimiento urbano desordenado.
Seguridad ciudadana
La seguridad representa uno de los capítulos donde el Gobierno exhibe cifras favorables. La tasa de homicidios cerró 2025 en 8.15 por cada 100,000 habitantes, según datos oficiales, y durante 2026 se ha mantenido una tendencia descendente.
La reforma y profesionalización de la Policía Nacional, el patrullaje por cuadrantes y la Fuerza de Tarea Conjunta forman parte de la estrategia.
Aun así, para muchos ciudadanos la seguridad no se mide solamente por la tasa de homicidios, sino por la posibilidad de caminar tranquilos por sus barrios, evitar robos y atracos y contar con una respuesta policial rápida y efectiva. La delincuencia común seguirá siendo una prueba importante para los dos años restantes.
Salud y educación
En salud, la administración ha impulsado la ampliación y modernización de centros hospitalarios, atención primaria y programas especializados. En educación, continúa la construcción y ampliación de planteles, además de iniciativas de transporte escolar y otros programas destinados a mejorar las condiciones de los estudiantes.
El sistema educativo inició el año escolar 2025-2026 con más de 2.6 millones de estudiantes, distribuidos entre los sectores público y privado.
El reto pendiente es que la inversión se refleje en mejores aprendizajes, reducción de la deserción, mejores condiciones para docentes y mayor calidad de los servicios de salud, especialmente fuera de los grandes centros urbanos.
Vivienda y titulación
La política de vivienda y titulación también ha sido una de las áreas destacadas por el Gobierno. La administración reportó más de 13,000 viviendas entregadas a familias necesitadas hasta agosto de 2025, además de programas de reconstrucción y titulación de terrenos.
La seguridad jurídica sobre la propiedad continúa siendo una demanda importante de miles de familias, por lo que uno de los grandes desafíos será acelerar la entrega de títulos y ampliar el acceso a viviendas dignas.
Protección social
Los programas sociales han mantenido una presencia importante mediante iniciativas como Supérate, alimentación escolar, subsidios focalizados y programas dirigidos a familias vulnerables.
El desafío para los próximos dos años será avanzar desde la asistencia hacia más oportunidades de empleo, capacitación y generación de ingresos, de manera que las familias puedan mejorar sus condiciones de vida de forma sostenible.
Lo que queda pendiente
Con dos años por delante, la administración de Abinader enfrenta una agenda que va más allá de inaugurar obras o presentar indicadores económicos.
Entre las principales demandas ciudadanas figuran reducir el costo de vida, mejorar los salarios, enfrentar la delincuencia y los robos, resolver los problemas del tránsito y transporte, mejorar el servicio eléctrico y el agua potable, elevar la calidad de la educación y fortalecer los servicios de salud.
También está el desafío de mantener la transparencia, la eficiencia del gasto público y la confianza en las instituciones.
Los dos años decisivos
El segundo gobierno de Luis Abinader llega a su mitad con resultados que el oficialismo presenta como avances importantes en turismo, empleo, seguridad, inversión, infraestructura y protección social, pero también con problemas que todavía forman parte de la vida cotidiana de millones de dominicanos.
Los próximos dos años serán, por tanto, determinantes para medir no solo cuánto se ha construido, sino cuánto de ese crecimiento ha llegado al bolsillo y a la calidad de vida de la gente.
La segunda mitad del mandato tendrá una característica particular: habrá menos tiempo para prometer y más presión para cumplir. El desafío del Gobierno será convertir los indicadores positivos y las grandes obras en resultados que puedan sentirse de manera directa en los hogares dominicanos.
El balance definitivo de la administración Abinader no se escribirá solamente con cifras oficiales, inauguraciones o estadísticas económicas, sino también con la percepción de los ciudadanos sobre si viven mejor, tienen más seguridad, mejores servicios y mayores oportunidades que hace dos años.













