
Robo millonario a Binance revela el poder cibernético de los hackers de Corea del Norte
Economía02/11/2026
Celia SantanaEl histórico robo de criptomonedas a Binance, atribuido por el Buró Federal de Investigaciones (FBI) de Estados Unidos a un grupo vinculado a Corea del Norte, ha vuelto a poner en evidencia las capacidades informáticas de ese país y el uso de los ataques cibernéticos para obtener recursos económicos y evadir sanciones internacionales.
El ataque contra Binance, una de las principales plataformas de intercambio de criptomonedas del mundo, habría provocado pérdidas estimadas en 6,300 millones de dólares, según los datos citados en el informe original.

El FBI atribuyó el incidente al grupo TraderTraitor, vinculado a Corea del Norte, cuyo Gobierno ha sido señalado por Estados Unidos y sus aliados por utilizar operaciones informáticas ilícitas para conseguir divisas y financiar sus programas armamentísticos.
“Las operaciones de robo de criptomonedas de Corea del Norte se han convertido en una amenaza multimillonaria, con un cambio reciente hacia un menor número de ataques, pero robos mucho mayores”, afirmó Alec Zebrick, gerente sénior de servicios globales de la firma de análisis de criptomonedas Chainalysis, en declaraciones a la agencia EFE.
Corea del Norte concentra una parte importante de los robos
Los datos citados por Zebrick indican que, hasta el 29 de octubre de 2026, los ataques atribuidos a grupos norcoreanos concentraron casi el 89 % del valor mundial robado en criptomonedas, frente al 15 % registrado durante todo 2021.
Asimismo, las pérdidas promedio por ataques atribuidos a Pionyang casi se cuadruplicaron, hasta alcanzar los 185.65 millones de dólares durante el período analizado.
Después de obtener los fondos, los responsables suelen distribuir las criptomonedas entre numerosas direcciones digitales y plataformas para dificultar el rastreo de las transacciones y evitar que las autoridades recuperen el dinero.
Sin embargo, los movimientos realizados en las cadenas de bloques dejan registros que pueden ser analizados por investigadores y empresas especializadas. Esto permite identificar transacciones sospechosas y, en algunos casos, congelar activos antes de que sean convertidos en dinero convencional.
Corea del Norte contaría con unos 8,400 efectivos dedicados a operaciones cibernéticas, según una estimación del Ejército surcoreano de 2024.
Lee Ho-ryung, investigadora sénior del Instituto de Análisis de Defensa de Corea del Sur (KIDA), explicó a EFE que, aunque las capacidades informáticas generales de Corea del Norte no necesariamente se encuentran entre las más avanzadas del mundo, el país destaca por el uso de estas herramientas para actividades ilícitas, como los robos financieros y la suplantación de identidades.
Los ciberrobos como fuente de financiación militar
Expertos consultados por EFE consideran que los ataques informáticos forman parte de una estrategia respaldada por el Estado norcoreano para obtener recursos fuera de los canales comerciales tradicionales.
Daniel Pinkston, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Troy y especialista en Corea del Norte, sostuvo que los robos digitales cuentan con el respaldo del aparato estatal y que los recursos obtenidos pueden ser utilizados por la cúpula dirigente según sus prioridades.
Estados Unidos, Corea del Sur y Japón han advertido que estas operaciones permiten al Gobierno norcoreano obtener divisas y sortear las sanciones internacionales impuestas por sus programas nucleares y de misiles.
Lee señaló que las exportaciones norcoreanas de 2025 ascendieron a 470 millones de dólares, una cifra muy inferior al monto de 6,300 millones de dólares atribuido al robo de Binance.
La comparación, según la investigadora, ilustra la importancia que pueden tener los ciberrobos como fuente de ingresos para un país sometido a restricciones económicas internacionales.
Corea del Norte, por su parte, ha rechazado reiteradamente las acusaciones sobre su participación en ataques informáticos.
Antecedentes de ataques atribuidos a Pionyang
Las operaciones cibernéticas atribuidas a Corea del Norte no se limitan al mercado de las criptomonedas. Uno de los casos más conocidos ocurrió en 2014, cuando Sony Pictures sufrió un ataque informático que provocó filtraciones de información confidencial y daños en sus sistemas. El incidente se produjo después de la realización de la película “The Interview”, una comedia sobre un supuesto complot contra el líder norcoreano, Kim Jong-un.
En el sector de las criptomonedas también se han registrado ataques de gran magnitud contra distintas plataformas. La surcoreana Upbit sufrió un robo de aproximadamente 50 millones de dólares en 2019 y otro de unos 30 millones a finales de 2025, mientras que Bybit reportó pérdidas cercanas a los 1,500 millones de dólares en febrero de 2025.
En septiembre de 2026, la plataforma Bitget también reportó la sustracción de 351.6 millones de dólares, un incidente que analistas vincularon con el grupo TraderTraitor.
Entre los grupos informáticos asociados a Corea del Norte figuran Lazarus, vinculado a grandes robos financieros y operaciones de espionaje, y Kimsuky, especializado en la obtención de información confidencial.
Binance busca recuperar los fondos
Binance informó que había reservado más de 6,340 millones de dólares para cubrir las pérdidas mediante recursos propios y fondos de protección. Además, aseguró que para el domingo había repuesto el 95 % de los activos sustraídos. La empresa también indicó que había logrado congelar aproximadamente 3,000 millones de dólares relacionados con el robo.
Pese a estas medidas, el monto definitivo de las pérdidas todavía no está claro. La recuperación de los fondos dependerá, en parte, de la capacidad de las autoridades y de los investigadores para rastrear las transacciones y bloquear los activos que continúen bajo control de los responsables.


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