Fibra e hidratación: claves para aliviar el estreñimiento y las molestias por hemorroides

Curiosidades22/08/2026Prensa TNIPrensa TNI

Las hemorroides pueden agravarse cuando existe estreñimiento, especialmente si las heces son duras y la persona debe hacer un esfuerzo excesivo al evacuar. Ante esta situación, una alimentación adecuada puede contribuir a suavizar las deposiciones, facilitar el tránsito intestinal y reducir la irritación de la zona anal.

La nutricionista clínica Lidia Carreño explica que todas las personas cuentan con un plexo hemorroidal, formado por venas ubicadas en el recto y el ano que participan en la regulación del flujo sanguíneo de esta zona. El problema aparece cuando estas estructuras se inflaman, provocando síntomas como dolor, ardor, inflamación y, en algunos casos, sangrado.

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De acuerdo con la especialista, durante una crisis hemorroidal es importante priorizar alimentos ricos en fibra soluble, frutas hidratantes, vegetales cocidos, grasas saludables y suficiente agua. El objetivo es conseguir heces más blandas y fáciles de evacuar, reduciendo el esfuerzo que puede aumentar la presión sobre las venas hemorroidales.

También recomienda optar por preparaciones de textura suave, como purés, papillas, sopas, verduras bien cocidas y tubérculos sin cáscara. Durante estos días conviene reducir el consumo de frituras, alimentos ultraprocesados, embutidos, bebidas gaseosas, alcohol, comidas muy picantes y el exceso de café.

Un plan de alimentación para tres días

Día 1: suavizar las heces

El desayuno puede incluir avena cocida con fresas o papaya y una cucharada de semillas de chía previamente hidratadas. Como merienda se puede consumir kiwi o mandarina.

Para el almuerzo, una opción es una crema de calabaza acompañada de arroz y pechuga de pollo desmenuzada. En la cena se recomienda puré de papa, pescado blanco a la plancha, aceite de oliva y calabacín cocido.

Día 2: favorecer el tránsito intestinal

El segundo día puede comenzar con yogur natural o griego acompañado de avena hidratada o cocida y frutas como fresas o arándanos. A media mañana, una granadilla puede aportar agua y fibra.

Para el almuerzo se plantea una porción de lentejas, arroz y aguacate. En la cena, una sopa de pollo con zanahoria, calabacín, ahuyama y papa sin cáscara puede aportar líquidos y nutrientes en una preparación de fácil digestión.

Día 3: mantener un tránsito saludable

El desayuno puede estar compuesto por huevos revueltos con espinacas, un kiwi y una arepa pequeña de maíz con semillas de chía y ajonjolí. Como merienda se puede elegir entre kiwi, granadilla o mandarina.

Para el almuerzo se recomienda papa al vapor, carne de cerdo molida preparada con calabacín y acelga, además de aguacate. La cena puede consistir en una crema de verduras licuadas con pollo y una tostada integral con aceite de oliva.

La hidratación también es fundamental

Carreño destaca que no solo importa la cantidad de agua, sino también distribuirla durante el día. Entre sus recomendaciones figura consumir agua a temperatura ambiente antes del desayuno y acompañar las principales comidas con pequeñas cantidades de agua o infusiones.

El objetivo es mantener una adecuada hidratación y favorecer que la fibra pueda cumplir su función en el intestino.

Este tipo de alimentación puede ayudar a mejorar el estreñimiento y disminuir las molestias, pero no sustituye una evaluación médica. Si existe sangrado abundante, dolor intenso, síntomas persistentes o cambios importantes en las evacuaciones, es recomendable consultar a un profesional de la salud.

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