
Un niño cayó de la escalera de emergencia en el Bronx después de arrastrarse por la ventana, según lo contó su madre
Internacionales07/04/2026
Raudy MotaUn niño de cinco años protagonizó un episodio que pudo haber terminado en tragedia en el Bronx, Nueva York. Javontai Francis, quien vive junto a su familia en un edificio de East 167th Street, resultó herido tras caer desde la escalera de incendios del primer piso la mañana del lunes. Pese a la altura y el riesgo, las autoridades médicas informaron que su estado es estable y evoluciona favorablemente en el Hospital Harlem. La noticia causó conmoción en la comunidad local y reabrió el debate sobre la seguridad en los edificios residenciales de la ciudad.
El accidente ocurrió poco antes de las 11 de la mañana. Un video de vigilancia registró los instantes en que los servicios de emergencia atendían a Javontai sobre la acera, justo frente al edificio de la familia Francis, ubicado cerca de la esquina de Washington Avenue, en el barrio de Morrisania. El niño, que fue identificado por su madre y los equipos de rescate, fue rápidamente trasladado al hospital, donde los médicos confirmaron que se encuentra fuera de peligro, aunque sufrió diversas lesiones.

En el momento del incidente, la familia Francis dormía en su apartamento del tercer piso. Luzkeishia Fortys, madre de cinco hijos, relató que la despertaron los golpes en la puerta y la noticia de que su hijo se había caído por la ventana. “Estaba en estado de shock”, contó Fortys, aún visiblemente afectada por el episodio. Según su relato, el niño salió gateando por la ventana alrededor de las 10:30 de la mañana, descendió por la escalera de incendios hasta el primer piso y, en un descuido, se precipitó al suelo.
Fortys atribuyó la supervivencia de su hijo a una especie de intervención divina. “No sé si fue un ángel. No sé qué amortiguó su caída, pero lo hizo”, narró. La madre señaló que, pese a la gravedad del accidente, Javontai solo sufrió una costilla fracturada, la rotura de dos dientes posteriores, un diente astillado y una laceración en la barbilla. “Me parece un milagro”, insistió Fortys al describir el parte médico, subrayando que el golpe más fuerte se produjo cuando el niño se impactó contra la estructura de la escalera.
El episodio no pasó desapercibido para los vecinos. Jesús Toribo, testigo presencial, relató que al ver al niño en la escalera de incendios —vestido únicamente con ropa interior— corrió hasta la estación de bomberos de la esquina para pedir ayuda. “Fue terrible. No sabía qué hacer. Tengo hijos. Cuando vi caer al niño, me impactó mucho”, expresó Toribo en español, reflejando la conmoción que vivió al presenciar el accidente.
El susto vivido por la familia Francis se vio acompañado por un fuerte reclamo hacia la administración del edificio. Fortys denunció que no es la primera vez que su hijo se escapa por la ventana, y asegura que desde hace tiempo advierte sobre el mal estado de las mismas. “Le dije a este casero una docena de veces que arreglara las malditas ventanas. Lo único que le pedí fue que arreglara las ventanas. Él sabe que mi hijo tiene autismo severo”, enfatizó la madre, quien responsabiliza directamente al propietario por no atender los pedidos de reparación.

Las condiciones de seguridad del edificio fueron tema de consulta para diversos actores. Fuentes citadas por CBS News New York informaron que las ventanas del apartamento no contaban con rejas o barreras de protección. Sin embargo, el Departamento de Salud de la Ciudad de Nueva York precisó que, según la normativa vigente, las ventanas que ofrecen acceso directo a una escalera de incendios o funcionan como salidas de emergencia secundarias están exentas de la obligación de tener rejas. Esta disposición busca garantizar una vía de escape rápida ante incendios u otras emergencias, aunque implica un riesgo adicional para familias con niños pequeños o personas vulnerables.
La administración del edificio no respondió de inmediato a los cuestionamientos. El contestador automático de la oficina informó que permanecería cerrada hasta el jueves, por lo que no se obtuvieron declaraciones oficiales sobre el estado de las ventanas ni sobre las demandas de la familia Francis. El caso de Javontai pone en evidencia la tensión entre la necesidad de mantener rutas de evacuación accesibles y la urgencia de reforzar la protección de los menores en viviendas de edificios antiguos del Bronx.


















