Un hábito diario de 15 minutos reduce hasta un 20% el riesgo de muerte por infarto, según estudio

Salud05/06/2026Prensa TNIPrensa TNI

Cuando se habla de ejercicio, muchas personas imaginan largas sesiones en el gimnasio, carreras extenuantes o rutinas difíciles de sostener. Esa percepción hace que millones de adultos abandonen la actividad física antes siquiera de empezar.

Sin embargo, una investigación reciente aporta una noticia alentadora: apenas 15 minutos diarios de ejercicio durante los momentos de mayor actividad física del día podrían estar asociados con una reducción significativa del riesgo de morir por enfermedades cardiovasculares.

El hallazgo resulta especialmente relevante porque demuestra que los beneficios para la salud pueden aparecer con cantidades de actividad mucho menores de las que muchas personas creen necesarias.

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Los 15 minutos que pueden marcar una diferencia

El estudio analizó los hábitos de miles de personas y observó que quienes realizaban alrededor de 15 minutos diarios de actividad física moderada o intensa durante los períodos más activos del día presentaban un riesgo considerablemente menor de sufrir eventos cardiovasculares graves.

Los investigadores encontraron que este nivel de actividad estaba asociado con una reducción cercana al 20% en el riesgo de muerte por infarto y otras enfermedades cardiovasculares.

Aunque el estudio no demuestra una relación de causa y efecto absoluta, sí refuerza una conclusión que la ciencia viene sosteniendo desde hace años: moverse más puede tener un impacto directo sobre la salud del corazón.

El problema que preocupa a los médicos

Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo una de las principales causas de muerte en Estados Unidos y en gran parte del mundo. Factores como el sedentarismo, la obesidad, la hipertensión arterial, el colesterol elevado, el tabaquismo y la diabetes aumentan significativamente el riesgo de sufrir un infarto o un accidente cerebrovascular.

Por eso, los especialistas insisten en que pequeños cambios sostenidos en el tiempo pueden generar beneficios importantes.

No se trata solo del gimnasio

Uno de los aspectos más interesantes de esta investigación es que la actividad física no necesariamente tiene que realizarse en un centro deportivo.

Caminar a paso rápido, subir escaleras, andar en bicicleta, bailar, hacer tareas domésticas intensas o realizar trabajos físicos también pueden contribuir a alcanzar esos minutos diarios de movimiento.

Para muchas personas, la principal barrera no es la falta de voluntad sino la falta de tiempo. Y precisamente ahí aparece la importancia del estudio: demuestra que incluso períodos relativamente cortos pueden ser valiosos.

Qué pasa en el cuerpo cuando te mueves

La actividad física ayuda a mejorar la circulación sanguínea, controlar la presión arterial, reducir la inflamación, mantener un peso saludable y mejorar el funcionamiento general del sistema cardiovascular.

Además, el ejercicio regular contribuye a controlar los niveles de glucosa y colesterol, dos factores estrechamente vinculados al riesgo de enfermedad cardíaca. Con el tiempo, estos efectos se acumulan y pueden traducirse en una mejor calidad de vida y una menor probabilidad de sufrir eventos graves.

Un mensaje especialmente importante después de los 40 años

Los expertos señalan que muchas personas reducen significativamente su nivel de actividad física a medida que envejecen.

Sin embargo, es justamente a partir de los 40 y 50 años cuando mantener hábitos activos puede tener un impacto especialmente importante sobre la salud cardiovascular.

La buena noticia es que nunca es tarde para empezar. Incluso quienes han llevado una vida sedentaria durante años pueden obtener beneficios al incorporar actividad física de manera progresiva.

La conclusión que deja el estudio

Durante mucho tiempo, la idea de que solo los grandes esfuerzos físicos generan resultados llevó a muchas personas a pensar que no valía la pena hacer ejercicio si no podían dedicarle horas. Pero la evidencia científica apunta en otra dirección.

Para quienes sienten que no tienen tiempo para entrenar o creen que cualquier esfuerzo será insuficiente, el mensaje es simple: moverse un poco cada día sigue siendo mucho mejor que no moverse en absoluto.

Y si apenas 15 minutos diarios pueden ayudar a proteger el corazón, quizás el primer paso sea mucho más accesible de lo que parecía.

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